(Lugar: Casa de Sebas)Sebas, Alberto, David, Pepito y yo (no siempre estábamos todos, aunque siempre se apuntaba alguien nuevo).
Una vez preparada una buena "merendola"(nunca faltaban: patatillas, bebida, algunas chucherías y Twix o Snickers o Huesitos), nos sentábamos, hablábamos de lo que nos había pasado durante el día y en algún momento en el que la conversación se iba hacia un tema interesante, alguien decía: "Vamos a filosofar".
Esas tardes me enseñaron muchas cosas, como aprender a escuchar,respetar la opinión de otros o saber exponer y defender mis puntos de vista. Tardes enriquecedoras y muy provechosas.
Estoy seguro de que en esa sala de un chalet de Las Maravillas aprendí muchas, muchas, muchas cosas...
Una vez preparada una buena "merendola"(nunca faltaban: patatillas, bebida, algunas chucherías y Twix o Snickers o Huesitos), nos sentábamos, hablábamos de lo que nos había pasado durante el día y en algún momento en el que la conversación se iba hacia un tema interesante, alguien decía: "Vamos a filosofar".
Esas tardes me enseñaron muchas cosas, como aprender a escuchar,respetar la opinión de otros o saber exponer y defender mis puntos de vista. Tardes enriquecedoras y muy provechosas.
Estoy seguro de que en esa sala de un chalet de Las Maravillas aprendí muchas, muchas, muchas cosas...
1 comentario:
:D
Maravilloso mundo el de la filosofía.
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