(Lugar: Casa de Xevi, [1993 o 1994])Después de hacernos con unos cuantos BichosBola, una caja de cerillas y un par de alfileres, quisimos jugar a ser Dioses. Bajamos aquellas escaleras en forma de caracol y atravesamos la puerta, que al soltarla iba de un lado a otro, aleteando, de dentro a fuera, cada vez más lenta hasta que paraba. Al fondo, algo que aún hoy recuerdo con asombro y que me encantaba (aunque no comparta los colores) una sala donde todo era del Barça, incluso los colores de la pared; a la derecha, nuestro "pequeño mundo" para ese día.
El resto de historia creo que sobra, BichosBola, cerillas y alfileres.(No hay muchas opciones)
Como casi siempre, el juego acababa cuando alguien, con más sensatez que nosotros, nos encontraba y decidía que era suficiente por ese día.
[Me he acordado por: He vuelto a tener noticias de Xevi, que con 10 o 11 años dejó las isla, y al que cada verano, al saber que volvía a pasar las vacaciones, buscábamos para pasar unos días con él (ya contaré alguna de las aventuras de aquellos veranos)]
El resto de historia creo que sobra, BichosBola, cerillas y alfileres.(No hay muchas opciones)
Como casi siempre, el juego acababa cuando alguien, con más sensatez que nosotros, nos encontraba y decidía que era suficiente por ese día.
[Me he acordado por: He vuelto a tener noticias de Xevi, que con 10 o 11 años dejó las isla, y al que cada verano, al saber que volvía a pasar las vacaciones, buscábamos para pasar unos días con él (ya contaré alguna de las aventuras de aquellos veranos)]
6 comentarios:
He recordado un monólogo que vi no sé donde. El monologuista se preguntaba en un momento qué utilidad tienen los bichos bola. Ni siquiera hay documentales sobre ellos.
...
¿Qué utilidad podrían tener? El mismísimo Antonio Reaño lo ha explicado con bastante claridad recordando aquellas viejas tardes en las que la gloria era más abundante que la pena.
Lo has conseguido. Has logrado dejar a alguien en un estado de profundo asombro: YO. Entro en mi Web, ¿y que me encuentro? un comentario de un tal Worio. Y pienso ¿quién será? Pulso impacientemente sobre la palabra y se abre ante mí una página en la que sale alguien que me es tremendamente familiar y que no sólo ha osado dedicar unos minutos de su vida en leer lo que escribo, sino que ha escrito alguna de las anécdotas de nuestra más tierna infancia. A la derecha de la pantalla veo una foto. “Es él”, pienso. “No, es imposible”. Bajo un poco la pantalla y veo una foto de su juventud junto a otros de mis antiguos amigos. “Si, es él”. Antonio Reaño ha visitado mi Web, quien me lo iba a decir. ¿Pero por qué tanta sorpresa? Pues por el simple hecho de que un viejo amigo se ha acordado de otro viejo amigo y han recordado viejas historias de amigos.
P.D: Esto merece otro pequeño gran homenaje. Quizá podría relatarse bajo el título de:
“Historias sobre un Velomar: Sexo y Masturbación”
Ya estaba en mente lo del velomar cuando escribí: "alguna de las aventuras de aquellos veranos".
Intentaré recordar el máximo de detalles.
Pobres Bichos bola, son unos incomprendidos.
Hermanito!!! Muy buen block tio! Anda que no hay historias que contar, y sobre todo con aquella gente de la Porciúncula. Pff maravillosos años en ese gran colegio.
Un abrazo! nos vemos en el bogarts! y a ver si veo a Xevi, que hace muchiiiisimos años que no nos vemos.
Nando (Fernando Mármol) por si no sabes quien soy, ejeje
Otro comentario pa la colección ..... (Mª Cristina): puff vaya recuerdos, de todo tipo, yo n estaba en esas tardes de charlas filosoficas (que no se yo cuanto debian tener de filosoficas, jajaja) pero he estado en muchas otras... y la verdad se hecha de menos.. yo tb vi a xevi estas navidades, y a pepito tb, y la verdad, que acabas recordando muchos momentos, se exa de menos aun despues de tanto tiempo (LOS MEJORES AÑOS DE NUESTRA VIDA)
Publicar un comentario